NUEVA SECCIÓN: Entrevista con... RICARDO MARTIN
El escritor y tallerista Ricardo Martin acaba de publicar un nuevo libro llamado: "El día que me leas" por lo que decidimos inaugurar esta nueva sección llamada Entrevista con tan importante persona para nuestro medio cultural.
- ¿Con respecto a este último libro, “El día que me leas”, por qué escogió ese título?
Es tan esperanzado y prometedor como el título del tango “El día que me quieras”. Es abierto y aspiracional, como si le dijera a un lector X: el día que me leas vas a conocerme, va a pasar algo en nuestras vidas, etc.
Soy un escritor experimental insobornable.
- ¿Qué papel juega este libro en su vida?
Me estimula a publicar otros, sobre todo después de treinta y pico de años de abstinencia editorial.
- ¿De este libro, Cuál es su cuento favorito? ¿Con cuál empezó?
No sé porqué, pero son varios mis favoritos: “Escribirá acerca de mí”, “El sillón”, "Cabeza de soldado con mal tiempo” y “Penúltimo informe”.
- ¿En qué se inspira cuando escribe estos cuentos cortos?
En nada. Hago un garabato literario, como un dibujante podría hacer un bocetito en una servilleta de papel, y después lo “evoluciono” siguiendo instintos e ideas que surgen sobre la marcha. Durante el desarrollo de la forma van surgiendo contenidos, aparecen posibilidades temáticas y necesidades técnicas inesperadas. Entonces trato de sacarle el jugo “a la cosa”, hasta la última gota. Soy un escritor experimental insobornable.
- ¿Cuánto tiempo duró en escribir este libro de cuentos?
El libro es una especie de recopilación de cuentos de 2003 en adelante; armarlo fue cuestión de unos pocos días.
- ¿Cuántos años lleva escribiendo cuentos, y obras literarias?
A los doce años escribía de todo. A los quince escribí una teoría literaria que llamé “La expresión sintética” y era una especie de apología del anti barroco literario, en gran parte porque me hartaban las kilométricas novelas del siglo 19 llenas de digresiones y en parte también por mi ignorancia. Pero el bichito de la síntesis ya estaba en mí y no me abandonó nunca, ni en mis cuentos, ni en mis novelas.
- ¿Cual es la obra que más le ha llenado de satisfacción?
Recuerdo algunas de mi infancia y adolescencia: ”Don Segundo Sombra” de Ricardo Guiraldes, el “Werther” de Goethe, “La canción de la pulga” de William Kersh, “El extranjero” de Camus, y “El Arte del Buen Vivir” de Schopenhauer.
El libro está a la venta en mi teléfono (2296-2047) o en mi correo electrónico (ricmartin07@gmail.com). Y perdone la publicidad.
- ¿Cuándo va a estar a la venta en las librerías el libro “El día que me leas”?
Francamente, no lo sé. En este país, la distribución de libros es un drama. Por ahora el libro está a la venta en mi teléfono (2296-2047) o en mi correo electrónico (ricmartin07@gmail.com). Y perdone la publicidad.
- ¿En qué consisten los talleres que imparte?
Consisten en la práctica de técnicas (algunas tan modernas como las del “fluir de la conciencia”, de principios del siglo 20) y en la utilización de figuras literarias (algunas del Siglo de Oro Español, tan antiguas como la hipálage y el oxímoron). Como bien dijo Flaubert: “La prosa es infinita”; entonces todo lo que concierne a la producción de prosa bordea peligrosamente esa infinitud, pero hay que asomarse a ella y eso hacemos en mis talleres, con paciencia y dedicación. Ahí escribimos, leemos y comentamos los trabajos y todos aportan valiosas ideas, sugerencias, dudas, inquietudes. Además, todos saben que no van a terminar escribiendo como yo o como a mí se me antoje, sino que usarán las herramientas como más les plazca. Como si fuera poco, estos dichosos talleres nos hacen pasar dos horas hermosísimas por semana.
- ¿Cuanto tiempo lleva impartiendo estos talleres?
En Costa Rica, unos quince años. Más cinco en Argentina. Digamos veinte.
- Ha tenido alguna anécdota cuando imparte los talleres
Lo que se ventila en mis talleres es como lo que se ventila en el confesionario o en las sesiones de psicoterapia: de ahí no sale.Montones. Algunas muy graciosas, otras –las menos- no tanto. Pero todas “top secret”. Lo que se ventila en mis talleres es como lo que se ventila en el confesionario o en las sesiones de psicoterapia: de ahí no sale.
- ¿Qué opina de los escritores costarricenses?
Son poquitos y algunos viven dándose codazos y puntapiés por ocupar un lugarcito en el podio de la vanidad. El más grande de todos –Joaquín Gutiérrez- demostró su calidad literaria fuera de Costa Rica, ante una crítica muy estricta como la sudamericana.
- ¿Considera que la literatura costarricense está en pañales, con respecto a su experiencia en los talleres?
Las personas que llegan a los talleres, obviamente no saben aùn escribir. Pero no representan a la literatura costarricense, tan rica en excelentes escritores.
(Los escritores)
Son poquitos y algunos viven dándose codazos y puntapiés por ocupar un lugarcito en el podio de la vanidad.
- ¿Qué significan estos talleres en su vida?
Un medio de vida, un entrenamiento constante como escritor, un ámbito de investigación permanente y una fuente invaluable de calor humano.
- ¿A cuantos escritores ha ayudado?
No sé si a cincuenta o sin cuenta.
- ¿Qué se necesita para ser escritor?
Leer mucho y bueno, analizar lo que se lee, experimentar continuamente con el lenguaje, aprender de una buena vez que – entre muchísimas cosas más- una obra literaria vale por el perfecto balance entre el “qué” y el “cómo”: el “qué” es el argumento, el “cómo” es cómo está escrito.
- ¿Cuál consejo daría usted a los escritores jóvenes?
Que escriban.
¿Cuál consejo daría usted a los escritores jóvenes?
Que escriban.
- ¿Qué libros recomendaría leer?
Solamente los libros que los atrapen y hagan felices. Y recomendaría no leer por obligación. Como dijo Borges refiriéndose a este asunto de las lecturas, no podemos ser felices por obligación.