El circo del deseo de Cirus Sh. Piedra
El escritor Warren Ulloa nos da su opinión sobre el nuevo libro "El circo del deseo" de Cirus Sh. Piedra, escritor joven hablando sobre otro escritor joven. Lea crítica aqui:
La lectura del libro de cuentos, El círculo del Deseo, del escritor Cirus Sh. Piedra fue una agradable revelación el año pasado en el departamento de cuento, y por algo, y bien merecido, que haya ganado el premio joven creación de la Editorial Costa Rica. Los cuentos, en su gran mayoría, giran entorno al universo del bar Lennox ubicado en pleno San José en la zona roja, y allí es donde una serie de personajes bien definidos gravitan y desfilan alimentado el primer libro de Cirus Sh. Piedra; son personajes que hacen equilibrio con el filo de la sociedad y habitantes de un San José indiferente, todos y cada uno de los personajes dan la sensación fueron estudiados profundamente por Cirus.
Lo que sobresale no obstante en El Circo del Deseo no es la trama de sus cuentos lo que sustenta el libro sino más bien el lenguaje puesto como otro personaje más. Una apuesta arriesgada por parte del autor, en algunos casos esa volatilidad de prosa sale exitosa otras veces cae y no se levanta, la gran cantidad de experimentos en los textos en ese apartado vale la pena su lectura. que la hace amena y entretenida, sin dejar de lado cierto sabor denso y oscuro .Piedra muestra una prosa, con esos altos y bajos, madura y al autor como un lector tenaz quien para escribir debe vivir y no solo leer, recordando tal vez a personajes como Hemingway o Celine.
El Circo del deseo está compuesto por diez cuentos, en su mayoría como ya se dijo, extraídos del universo del Bar Lennox en San José. Ejemplo es cuento “Pablo Barrantes”, un personaje tan bien definido que uno como lector no sabe si es de verdad la crónica de vida de algún verdadero Pablo Barrantes o es pura y santa literatura. Pablo Barrantes un individuo que emigra de Golfito –cuando era apenas un pueblo bananero nos dice el autor- a San José, pese a que la historia es sencilla, mera anécdota, Sh. Piedra la adereza con una serie de giros dentro de prosa que le dan profundidad a lo que está contando. De igual manera ocurre con el cuento Bernie –que pronto se estrenará como corto por la gente de Bisonte producciones-, en principio la historia que peca de simplista, plana y hasta lugar común y predecible por el final nos engaña porque lo que hace que no se caiga de manera tan aparatosa son los diálogos y las detalles y finas descripciones que le otorga al cuento otro nivel y deja claramente al segundo plano la trama. Otro caso de personajes errantes y maltrechos es el de “El palestino”, un ser humano, como tantos otros y que de seguro nos hemos topado en la vida, que se levanta parta seguir cayendo y para levantarse y caerse de una vez y para siempre como ocurre en este cuento, cuyo final crudo es la catarsis necesaria para el personaje. El palestino es un caso de esos que fácilmente se podría encontrar en alguna congregación de alcohólicos anónimos o de alguna agrupación religiosa, que han tenido todo, y por algún vicio lo dejan ir, la historia es tan natural que me evocó una serie de personajes igual de enternecedores como patéticos con los que me atravesé en la vida.
El Circo del deseo, que da pie al cuentario es un cuento no menos extenso que los otros, y una historia no menos cruda, real y natural y está escrita a manera de letanía, cada oración es una sentencia y cuando uno lee este cuento se da por enterado que lo que nos entretuvo es la forma en cómo Cirus lo plasmó. el hilo conductor de estas historias es la brutal realidad de los humanos que sustentan el cuentario. Humanos, costarricenses esos que no ven las encuestas, esos que gravitan fracasados por las aceras, que pasan a nuestros lados, este libro esta lleno de ellos, por eso me gustan porque la gran virtud, más allá de literario del Circo del Deseo es desvelar un San José oculto, que no precisamente radica en la calle de la amargura o en la California, sino la capital que absorbe la gente del campo, a los que huyen buscan y a veces para bien o para mal, encuentran compiladas por un llamativo escritor.








