Anécdotas

La vida de Tolstoi igual a una de sus novelas

eón Nicoláevich, conde de Tolstoi, nació el 28 de agosto de 1828, en Yasnia Poliana (gobernación de Tula), Rusia, en el seno de una familia numerosa y de rancio abolengo. Sus padres poseían un buen pasar económico gracias a la herencia de algunos inmuebles por la región y otras posesiones. A los dos años de edad queda huérfano de madre y a los 9 fallece finalmente su padre, hecho que provocó que su crianza estuviera a cargo de sus parientes.

En su adolescencia estudia en la universidad de Kazán, orientándose hacia las lenguas orientales y más tarde estudiaría jurisprudencia, carrera que culmina en San Petesburgo. En 1851 ingresa al ejército, actuando en el Cáucaso y poco más tarde en la guerra de Guinea. Durante este periodo inicia sus actividades literarias, colaborando en la revista “El Contemporáneo” de Iván Turguener, quién más tarde hablaría de Tolstoi como “el gran escritor de la tierra rusa”.

Abandona el ejército y realiza un viaje por Europa occidental. Al regresar a su país descubre en él un gran amor por las cuestiones pedagógicas y comienza estudiar dicho tema. Funda su propia revista, la que repartiría por las escuelas de la zona de Tula. 

Después de algunos escarceos amorosos, se casa con Sofía Bers (1862) quien sería la encargada en aquel entonces de convertirlo en un hombre “de casa”, hecho que le ayudó en su tarea literaria. Se cree que fue en este periodo en el cual el escritor escribió más novelas. “Guerra y Paz”, su celebre novela, fue escrita en dicho periodo.

La tranquilidad de su vida familiar se vio perturbada por una grave enfermedad que contrajo Sofía. En ese mismo periodo mueren dos de sus hijos, hecho que sumió en una gran depresión al literato.

Su novela “Ana Karenina”(1876-1877) representó el inicio de la gran crisis quien luego relataría en sus famosas “Confesiones” (1882).Su producción fue entonces predominantemente filosófica, traduciendo en muchos de sus escritos sus ideas sociales y políticas con respecto a su época.

“Resurrección” (1889) fue la obra encargada de desencadenar la represión por parte de las instituciones zaristas, comenzando por la Iglesia rusa. En 1901 el Santo Sínodolo excomulgó.

En 1910 abandona su casa con la idea de ir a vivir en soledad. Enfermó y falleció pocos días después en la pequeña estación de Astápova tras haber recibido la visita de su mujer y algunos de sus hijos. Fue enterrado en medio de una extraordinaria manifestación popular en su ciudad natal. Poco antes de su muerte, le habían ofrecido el premio Nobel de literatura. Tolstoi, fiel a sus principios, rehusó de recibirlo.


 
 

Entérese porque se dio la ruptura entre George Sand y Chopin

Maurice siempre fue el favorito de George Sand. Solange, viva, inteligente y manipuladora, pronto supo cómo manejar a Fryderyk para sus propios intereses. Hacia 1842, cuando ella tenía casi catorce años, empezaba a tener especial afecto por él. Fryderyk le daba lecciones de piano, hecho que conduciría con el tiempo a mayores problemas.

En este verano de 1842 Sand invitó a varios antiguos amantes, como Michel de Bourges y el actor Pierre Bocage. No se sabe por qué Sand lo hizo, estando presente todo el tiempo Chopin. Es concebible que a sus treinta y ocho su vanidad requiriera reavivar viejos amores, y al mismo tiempo desease extraer los celos de Fryderyk. Con el guapo Bocage hubo complicaciones. Cuando Sand contó a Chopin su breve aventura amorosa con el actor, él reaccionó muy enfadado. Se encerró en su habitación y rechazó unirse al resto de la familia para una interpretación de Bocage. George había hecho sentirse ridículo a Fryderyk.

En 1843 las tensiones en Nohant empiezan a tener mayor importancia. La irritabilidad de Chopin se acentúa a medida que su enfermedad le consume. Se hace cada vez más egoísta, inestable, y con continuas demandas. Sand se queja a Delacroix de vivir “una vida monótona al lado de Chopin”.

Para colmo, Solange, con quince años tuvo una especie de amor adolescente por Chopin (o fue un amor serio, no sabemos) y Sand, mujer experimentada se daba cuenta. Las tensiones entre la familia crecían paulatinamente. Sand recriminaba continuamente a Solange. Ésta tenía celos de Maurice que era el favorito de Sand. Y Solange se volcaba emocionalmente hacia Fryderyk. Aunque no hay ninguna indicación que Chopin alentase a Solange de ninguna manera.

George Sand
George Sand

Aunque todavía había momentos de ternura. Cuando Chopin volvió a Paris, en octubre de 1843, Sand, en Nohant, escribe a Marie de Rozières: “Cuídale, incluso contra su voluntad” y a Maurice: “Dime si Chopin está enfermo, sus cartas son cortas y tristes” y al propio Fryderyk: “Buenos días mi Chip, Chip. Escupe tu flujo sangriento, que me preocupa...¿Duermes bien?...Te beso tanto como te quiero”.

A Grzymała: “Estoy feliz de ser su niñera. ¡Pobre ángel! Nunca le defraudaré, puedes estar seguro y mi vida pertenece a él para siempre”.

En 1844 y quizás debido a la muerte de Mikołaj, Sand y Fryderyk parecen más unidos. Pero Chopin se queja de Maurice en una carta hacia su familia (una de las pocas veces que lo hizo): “de cuya naturaleza no tiene cortesía”.
En 1845 Fryderyk estaba tenso, nervioso, irritable. Las disputas entre su criado, Jan y la sirvienta de George, Suzanne, eran contínuas. Chopin insistía en mantenerlo pues era polaco pero George pensaba que Suzanne era muy buena cocinera. Estas disputas afectaron a las tensiones ya existentes entre la pareja. Al final, Chopin tuvo que despedir a su criado polaco, por presiones principalmente de Maurice.

Solange, ahora con diecisiete años pasaba más y más tiempo con Chopin visitándole en su habitación, llevándole flores y tocando el piano con él, en parte porque le gustaba y le admiraba y parte también para irritar a su madre. Sand, quien se había quejado sobre ataques de celos sobre Bocage y otros, ahora estaba celosa de la relación entre Fryderyk y su hija. Sand cada vez estaba más disgustada con ella, y podría haberla visto como una rival, aunque no había serias bases para ello.

Maurice demandaba ser él el “verdadero hombre de la casa” y la aversión mutua con Chopin continuaba, con el joven aún resentido por el romance de Fryderyk y su madre. Sand estaba cada vez más desencantada con Chopin cuyos conflictos con su querido Maurice complicaban aún más las cosas. La posición de Fryderyk era cada vez más difícil.

Las cosas empeoraron ese mismo verano cuando Sand ordenó que su prima segunda, Augustine Brault, de veintiún años viniese a Nohant a vivir con ellos de forma permanente. Chopin consideró que fue un error estúpido. Augustine era una mujer agradable pero su llegada agravó las tensiones en la familia. Solange y Augustine compartieron inmediatamente una mutua antipatía. Solange sospechaba que su madre quería casarla con Maurice. Sand, de forma inconsciente creó dos bandos en la familia. Por una parte Chopin y Solange, y por la otra Maurice y Augustine, y Sand en medio aunque poco a poco cada vez más yendo hacia el lado de Maurice. Chopin empezaba a sentirse como un extraño en la familia.
A pesar de todo, Sand aún seguía sintiendo afecto por Fryderyk como lo demuestra una carta desde París hacia Ludwika en la primavera de 1846: “...nuestro querido Fryc no está enfermo y trabaja en sus lecciones, demasiado en mi opinión...Pronto, sin embargo, se lo robaré a sus adoradas alumnas y me lo llevaré a Nohant donde comerá mucho, dormirá mucho, y compondrá un poquito.”

El verano de 1846 en Nohant fue mucho peor que el anterior. Solange, con casi dieciocho años era guapa pero extravagante, alocada y rebelde. Hacía lo que quería, en constantes riñas con Sand. Para Chopin, ella era la única que no le trataba como alguien “malogrado”. Solange conoció al vizconde Fernand de Préulx, y éste se enamoró de ella. Sand veía defectos en él (“ingenuo, rotundo, simple, poca inteligencia...”) pero estaba dispuesta a verlo como yerno. Parecía como si estuviera deseando quitarse de en medio a Solange. Chopin y Solange querían una boda pronta, pero Sand quería esperar unos meses. Esto fue motivo de discusión entre Chopin y Sand. La boda se fijó para 1847.

Otro conflicto aún peor fue que Solange convenció a Chopin para que creyese que Augustine era la amante de Maurice. Esto provocó la indignación de Maurice, a su vez que la de Sand también hacia Chopin. El 11 de octubre de 1846 Chopin escribe a su familia quejándose por primera vez de Sand y la familia.

En este verano de 1846, Sand termina su novela ‘Lucrezia Floriani’, que a la postre fue otro giro más de tuerca a la ya tensa relación. El protagonista de la novela es el príncipe Karol de Roswald. Se asumió por la mayoría de los lectores que Lucrezia Floriani era una versión difuminada de sus vidas juntos. Fue objeto de chismorreos parisinos, y de controversia entre diferentes biógrafos. Probablemente la novela fuese un factor en la ruptura, pero no la causa principal. Karol era una caricatura grotesca y ridícula de Chopin. Los personajes se parecían tanto que la cuestión es si Sand (para herirle o castigarle) le había deliberadamente dibujado como al despreciable Karol. O bien no fue consciente del daño que podía producir esa novela.
Ella posteriormente negó efusivamente los cargos, en su ‘Historia de mi vida’.

Chopin no era tan patológicamente celoso como se muestra en la novela. Aunque también es verdad que algunos de sus celos estuvieron motivados por la invitación de George a Nohant de antiguos amantes.

No hay duda que Sand llegó a ser cada vez más impaciente con los cambios de humor de Chopin y su constante enfermedad mientras le cuidaba durante años. Quizás con la novela quisiera liberar todo el resentimiento que llevaba dentro.

Lo curioso es que a Chopin no parecía al principio preocuparle dicha novela. Uno de los argumentos esgrimidos por Sand en su defensa fue que se la leía capítulo a capítulo mientras la creaba. Que Sand le leyese la novela estuvo corroborado por Delacroix; él mismo vio cómo lo hacía. Delacroix estaba sorprendido de cómo Chopin, ingenuamente incluso admiraba la obra. Surgen las preguntas, ¿quizás no la entendió? ¿quizás no prestaba atención y seguía pensando en su música?. La novela fue publicada ese mismo verano, y Chopin no le dio importancia en ese momento.

El 11 de noviembre de 1846 Chopin abandona Nohant y ya no volverá nunca más. Sand se queda en Nohant. Hay unos intercambios de cartas más o menos cálidos. No parece que estuvieran al borde de la ruptura.

Dibujo a lápiz de Chopin por George Sand, 1847
Dibujo a lápiz de Chopin por George Sand, 1847

En febrero de 1847 Sand y los ‘niños’ vuelven a París para preparar la boda de Solange. Chopin y Sand vuelven a hacer brevemente vida social en Plaza d’Orléans. Pero rápidamente los acontecimientos cambian, y Solange, habiendo conocido recientemente al escultor Jean-Baptiste Clésinger, se enamora de él y anula su compromiso con Préaulx. Clésinger tenía mala reputación en el mundo parisino (acribillado por deudas, era bebedor, pegaba a su amante...) y Sand no estaba de acuerdo con el cambio de opinión de Solange. Sand se lleva a Solange a Nohant, pero Clésinger en menos de tres días arranca el consentimiento de Sand. “Esta fuerza de voluntad [de Clésinger] me admira y me gusta. Veo en ella la salvación del alma inquieta de tu hermana. Andará derecha a su lado”. La boda de Solange con Clésinger se iba a celebrar en Nohant. Chopin ya no contaba para nada en los asuntos familiares, e incluso se lo ocultaron, ya que él no estaba de acuerdo con esa boda. Sand escribe a Grzymała: “sus consejos en materia de la vida real son difíciles de considerar. Nunca ve apropiadamente los hechos ni comprende la naturaleza humana...soy una mártir...a pesar de tantos esfuerzos y sacrificios...”

Solange y Clésinger se casan en Nohant, el 19 de mayo de 1847 y Chopin ni siquiera fue invitado. Otro hecho que tensaría otro poco más la relación. Aunque Chopin mantuvo públicamente silencio sobre la boda, en una carta a Varsovia en junio da rienda suelta a su amargura sobre todas sus circunstancias.

Chopin estuvo siempre bien informado de todo lo que ocurría gracias a sus numerosos amigos, algunos comunes con Sand.

A pesar de todo, ingenuamente Chopin aún esperaba pasar el verano de 1847 en Nohant. Poco antes de la boda, Chopin escribe a Varsovia: “Me preguntas qué haré en verano; nada diferente de lo que siempre he hecho: iré a Nohant tan pronto como empiece el buen tiempo...”. Pero no hubo una invitación formal de Sand para ir a Nohant. Quizás fuese por las tensiones ya existentes en Nohant. Y mientras, Chopin hacía su vida en París.

En Nohant, se desató un suceso detonante que provocó la ruptura final. Nohant era un hervidero de tensiones que estalló en una monumentalpelea entre Clésinger y Maurice. Clésinger amenazó con un martillo a Maurice y Sand se interpuso y abofeteó a Clésinger, a lo que éste le contestó con un puñetazo en el pecho. Afortunadamente un clérigo amigo que por allí pasaba puso paz en la riña. La consecuencia de todo esto fue que Sand expulsó a Solange y Clésinger de Nohant. Sand le prohibió a Solange que tomara el carruaje privado de Fryderyk y le dijo que Plaza d’Orléans estaría cerrada también para ella, y así se lo comunicaría a Fryderyk. Pero Solange, desde La Châtre, escribió a Chopin diciéndole que estaba enferma y necesitaba su carruaje dándole su versión de los hechos. Al mismo tiempo Sand escribió a Chopin su punto de vista y sus exigencias.
Es decir, tanto una como otra, metieron a Chopin justo en medio de una disputa madre-hija. El 21 de julio Chopin contesta a Solange cediéndole su carruaje. Según Franchomme, Fryderyk le dijo: “¿Cómo podría cerrarles mi puerta si no tienen a nadie más que a mi?”.
Después hubo unos intercambios fatales de cartas entre Chopin y Sand que han desaparecido. André Lavagne plantea si Sand pudo exigir la ruptura de relaciones con los Clésinger. Solange, una vez en París le cuenta a Chopin su versión de los hechos.
Chopin escribió a Sand su última carta hacia ella el 24 de julio:”...estoy convencido que siempre fue tu destino amarles [a los niños], porque ése es el único sentimiento que no cambia. La deshonra puede ocultarlo pero no destruirlo. Este sentimiento de deshonra es evidentemente muy poderoso porque causa que tu corazón no desea escuchar sobre tu hija, en un momento que su futuro está en la balanza y cuando su condición física requiere ternura maternal más que nunca. Debido a estos serios eventos, los cuales te hieren los más sagrados sentimientos, no hablaré de mí. El tiempo curará. Esperaré (siempre lo mismo). Tu devoto Ch. (Recuerdos a Maurice)”.

Sand estuvo muy impaciente esperando la contestación a su carta (desaparecida). El 25 de julio escribe a Marie Rozière: “Estoy preocupada...No tengo noticias de Chopin en varios días...Habría partido de Nohant sin temor de cruzarme con él y sin el sentido de horror que tengo de llegar a París hacia la odiada de Solange, a quién tú juzgas tan buena...a veces, para tranquilizarme, pienso que Chopin la ama mucho más que a mí...y se pone de su parte”.

La carta de Fryderyk, la citada más arriba llegó ese mismo día más tarde, y Sand añadió a Marie “Veo que como siempre, mi estúpido corazón ha sido engañado, y mientras yo paso seis noches en blanco atormentándome sobre su salud, él estaba ocupado hablando y pensando mal de mí con los Clésinger...Su carta es de una ridícula dignidad y sus sermones de este buen padre de familia quieren servir de lección para mí...Hay muchas cosas que puedo adivinar, y sé lo que mi hija es capaz de hacer...Pero, finalmente, ¡ahora lo veo claro! Actuaré en consecuencia; no daré más mi cuerpo y sangre a cambio de ingratitud y perversidad.”
Así, el 28 de julio Sand escribe su última carta a Chopin: “...iba a salir en carruaje, con este tiempo infame a pesar de estar enferma...tú te has tomado tu tiempo para reflexionar...En cuanto a mi hija...sería grosero decir que ella necesita el amor de una madre a quien detesta y la calumnia y cuyas más sagradas acciones y cuyo hogar ensucia con sentencias atroces! Te gusta escuchar todo eso y quizás creerlo. No entraré en combates de esta clase, me horroriza. Prefiero verte ir con el enemigo que defenderme de una enemiga amamantada con mi leche. Cuídala puesto que es a ella a quien eres devoto. No te guardo rencor pero comprenderás que me he convertido en una madre ultrajada...ya es suficiente ser engañada y víctima. Te perdono y no te dirigiré de aquí en adelante ningún reproche porque tu confesión es sincera. Me sorprende un poco pero si te sientes más libre y más tranquilo así, no sufriré más por esta traición estrafalaria. ¡Es la despedida, mi amigo! Quizás sanes rápido de tus achaques, eso espero, y agradezco a Dios por este extraño desenlace de nueve años de exclusiva amistad. Dame alguna vez noticias tuyas. Es inútil volver al pasado.” Delacroix, amigo de ambos dijo que la carta de despedida de Sand era “cruel” remarcando que “se puede ver en ella terribles sentimientos”.

Como resumen, se puede concluir muy previsiblemente que la ruptura fue producto de una serie de asombrosos malentendidos añadidos a resentimientos y orgullo, y nunca estuvo basada en motivos serios. Las disputas con Solange y su marido que llevara a que Chopin ‘desobedeciera’ las órdenes de Sand, los celos de Sand hacia supuestas (sólo en su mente) relaciones Fryderyk-Solange, el hastío de Sand cuidándole durante años, el egoísmo e irascibilidad de Chopin por culpa de su enfermedad, la novela ‘Lucrezia’, todas las tensiones vividas en la familia, etc, ayudaron al desenlace final, pero ni Fryderyk ni George deseaban realmente la ruptura. De hecho, quizás cualquier gesto de uno de ellos podría haber bastado para una reconciliación, pero eligieron ambos aplicar su orgullo.
Independientemente de lo que pasó, o de quién tuviera la culpa y por qué; George Sand le amó, le cuidó, y le proporcionó el entorno apropiado para componer sublimes obras, y quizás incluso le inspiró.
La ruptura tuvo también otra víctima: la música. A partir de entonces la voz celestial no volvió a encontrar la potencia creadora que tuvo en Nohant.

Frederyk Niecks, el honesto biógrafo de Chopin, describió la ruptura entre Chopin y Sand como “la catástrofe en la vida de Chopin”.

 

Hijo de Simenon debuta como escritor

 

Trabajad en lo que queráis, pero nunca de proxenetas o políticos. Si no hay más remedio, más vale proxenetas.
El consejo de Georges Simenon a sus varones, Marc, John y Pierre, lo completaba esta recomendación: "Sólo Alejandro Dumas tuvo un hijo que diera la talla como escritor".
Pierre Simenon, 50 años, el menor de sus vástagos, siguió el primer consejo. Y aceptó el desafío: 21 años después de la muerte del creador del c o m i s a r i o Maigret, debuta como escritor con Au nom du sang versé,(en nombre de la sangre derramada). "De joven ni soñaba con escribir - asegura Pierre, en las oficinas de la editorial, con vistas al teatro Odeón-;quería ser oceanógrafo.
Mi hermano mayor John, egresado de Harvard, me forzó a estudiar". Con éxito: estudios brillantes - economía y derecho mercantil-,trabajo en un banco ginebrino y luego, abogado en derechos cinematográficos en Los Ángeles.En 1995, "muere en Suiza mi madre, Denyse Quimet (segunda esposa de Georges Simenon) y dos parientes muy próximos.
Al mismo tiempo concluía mi divorcio, muy duro. Extenuado, al regresar tras el entierro, cogí el coche y atravesé Estados Unidos para instalarme un año en Vermont, en plan ermitaño". ...

Actualizado (12 Febrero 2010)

 

Ernest Hemingway aún vive en La Habana

 

El Hemingway bohemio, aventurero y fiel a la creación literaria puede ser revivido en la capital cubana con la ayuda de catálogos turísticos que resaltan su presencia en bares como El Floridita, en la famosa Finca Vigía, donde residió y en el poblado costero de Cojímar, su puerto de mar en la ciudad.

 

Lea más aqui: http://www.eluniversal.com.mx/cultura/59864.html

Actualizado (08 Febrero 2010)

 

Anécdota de Agatha Christie

AGATHA CHRISTIE
Separada de su marido y con su hija internada en un colegio, Agatha viajó sola a Bagdad a bordo del Orient Express, tren que le sirvió de inspiración para una de sus novelas más famosas: "Murder on the Orient Express".
En esta época era muy arriesgado que una mujer cruzara sola toda Europa para visitar Oriente.
En el transcurso de este viaje conoce a Max Mallowan, un arqueólogo quince años menor que ella con quien se casa a pesar de las críticas. Ella tenía 40 años. A partir de entonces la escritora vive entre Oriente Medio e Inglaterra, siendo su matrimonio un éxito.
 
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